Ayer, fue luna llena y la claridad de sus rayos me irradian de forma diferente, los años y el tiempos transcurrido en hojas cotidianas hechas historia se esparcen por doquier sobre los pisos y las paredes tenues de melancolía; la duración de los minutos no concuerda con el compas interno de mis sensaciones, hasta la nada y el silencio me enternece más que el jolgorio de un risa sin sentido; somos pues luces perecibles de una cera finita y moldeable, aca en mi lecho yace un poco de esperanza, que acaricia el movimiento de las nubes y se alegra con los colores tenues del crepúsculo, la rutina se empodera, más que la verdad misma, pues ante todo el ritual de la costumbre se pondera por sobre lo reflexivo; uno puede inferir su corazón y pensamientos en la dirección que le plasca, todo cambio es posible y retractarse es ahora muy loable, sin embargo la burbuja inmarcesible de la cultura es inherente y contiene todo lo que el pensamiento pueda florecer en ideas, ojala estos tiempos de ciencia resulten utiles para el romance y el dolor de la depresión no patológica, somos los de antes, y seremos los de siempre, no ha cambiado nada, y la nada misma sigue siendo el todo aún vacío.
Me conduciré por aquella colinate buscaré siguiendo tus huellas
puedo estar triste, pero mi tristeza no es duradera
una lágrima recobra en mí la esperanza,
te he perdido, pero volveré a encontrarte...
Ya no miraré el suelo de tus pisadas
juntaré las flores
de los bordes
de este largo camino,
cuando haya pendiente, correré
con lo brazos bien abiertos
es obvio que sonreiré
pues en poco tiempo
el olvidarte se hará un recuerdo, una frase un soneto
Adios hermosa mariposa...
El caballero de la triste figura
xlenyer....